Quisiera aprovechar la entrada de
hoy de
Kriptopolis sobre un pensamiento acerca de la decisión de abandono de
Windows XP por parte de Microsoft.
Generalmente intento apartarme del "mundo Windows" todo lo que sea posible, no me considero un "pro-Linux a muerte" ya que reconozco que no es oro todo lo que reluce. Pero pese a ello al considerarme un usuario más técnico que "casual" me importan más las decisiones técnicas y ahí GNU/Linux tiene las de ganar. Ya hablé sobre la acostumbrado y a gusto que me siento con Debian frente a XP.
Pero si me olvido de los sistemas operativos libres y del mundo Apple
por un momento la putada no puede ser más grande y al mismo tiempo más
arriesgada: obligar a actualizar a un sistema operativo como Windows
Vista que no convence a muchos usuarios y a otros "todavía no"
(éstos opinan que hacen faltan muchos parches todavía).
Sin duda es una apuesta arriesgada: existen cientos de escenarios en
los que Microsoft saldrá perdiendo y solamente uno en el que saldrá
ganando.
Para Microsoft si el usuario migra a GNU/Linux: malo. Si decide seguir
en XP: malo y encima si quitasen el soporte actualizado se volvería más
inseguro y eso influye negativamente en su imagen pública. Si la gente
se queja es posible que se añada un argumento más al juicio por parte de
la Comisión Europea.
Realmente cualquier escenario en el que el usuario no migre a Windows
Vista por la fuerza es malo para Microsoft. El usuario es "la fuerza"
que necesitan en Redmond para que la rueda gire y las empresas (las que
mueven pasta de verdad) se dejen los cuartos en actualizar.
Si el usuario no actualiza, el técnico que tiene que sufrir a éste no
actualizará y al menos lo que yo he visto (y parece ser que se repite
por muchos SAT) es que el usuario, a poco que sepa y sobretodo en
portátiles, pide si es posible XP.
En los portátiles que no dan opción de "downgrade" la única opción que
tienen es el pirateo e irónicamente cuesta más convencerlos de que
prueben Vista (siempre será mejor de cara a según qué tipos de garantías
que el equipo venga con su S.O original, en lugar de uno pirata) que no
convencerlos para seguir en XP.
Y eso que en anteriores migraciones pasaba al revés: era difícil
convencer al usuario de no actualizar a Windows Millenium (un fiasco) y
seguir en Windows 98. Sólo que en ese momento la mejor opción no era
ninguno de los dos: era Windows 2000. Con sus filigranas y sus "cosas
raras" eso sí.
Todo ello como ya he dicho casi al principio lo anterior es sin contar sistemas operativos libres, SS.OO de Apple, etcétera.


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