Cuando uno quiere reducir la temperatura del PC o preocuparse
del mantenimiento del mismo tiende a pensar en ventiladores,
refrigeración líquida para casos extremos o en hacer limpieza. Pero en
realidad no es tan necesario como pueda parecer bajo ciertas
circunstancias.
En un HTPC (un media center) por ejemplo si no elegimos
cuidadosamente los componentes estamos ante un dilema: o sacrificas
potencia o aumentas refrigeración (y por tanto ruido) aunque si se elige
correctamente se pueden tener ambas cosas.
En un equipo de sobremesa en cambio tenemos mucho margen. Al tener
mucho más espacio entre componentes podemos aumentar la temperatura y el
espacio ayudará a la ventilación. Incluso podemos llegar en ciertas
circunstancias a que un buen montaje nos deje con un equipo que requiera
muy poco mantenimiento.
Este artículo no se centra en componentes, en todo momento
asumiremos que (a) ya tenemos el equipo y (b) los componentes son
buenos. Por lo que el objetivo es dar consejos para alargar la vida
útil, reducir la temperatura y por lo tanto tener que hacer
menos mantenimiento (limpieza, reparaciones, etcétera).
Si tuviera que ordenar por importancia las causas diría que
aproximadamente y a juicio personal un 40% es ambiental, un 10%
es de la elección de los componentes al que hay que contar otro 20% por
la elección de caja + fuente alimentación y finalmente un 30% al montaje
y el mantenimiento.
En el último caso además tenemos una balanza: a un lado todo y a otro
el mantenimiento, cuanto más cuidado tengamos en todos los apartados
menos mantenimiento necesitaremos, a mayor descuido de ellos más
mantenimiento.
Los factores ambientales
El lugar donde va a ir el equipo es uno de los aspectos más descuidados
aunque también es cierto que no todo el mundo puede decidir dónde
ponerlo (¿alguien dijo pisos de 30m2?).
Un sitio que se mantiene limpio y con temperatura adecuada y
constante ayuda mucho a la vida de los ordenadores. A los equipos no les
gusta el calor pero tampoco la humedad, la suciedad y el polvo ni los cambios
bruscos de temperatura. Hay que evitar sitios con humedad (el
que tenga un ordenador al lado de una plantación de hongos: que lo quite
de ahí).
Aunque por la red hay sitios que muestran equipos a -250ºC gracias a
nuestro querido nitrógeno líquido y con la CPU subida de vueltas, no es
para nada aconsejable temperaturas muy bajas ni altas. Además tampoco es
plan de ir disfrazado de esquimal para alargar un año la vida del PC: si
usamos un climatizador y con temperaturas de 20-23ºC para estar
cómodos nosotros ya sobra.
Tema aparte para la suciedad: cuánta más suciedad hay, más le entra al
ordenador (jo... que demostración de lógica...). Yo recomiendo tener el
equipo encima de la mesa del escritorio o al menos alejada del
suelo.
Si por ejemplo usamos ventiladores frontales (introducen aire externo
dentro de la caja y así refrigeran los discos duros) no es buena idea
tener la caja en el suelo. Ni mucho menos ponerse a barrer para que
todo el polvo levantado vaya directo hacía ella. Además de que le afecta
más la humedad.
En todo caso, si se utiliza una configuración de escritorio con la caja
en el suelo sería bueno ponerlo encima de una base de madera de
al menos dos dedos de alto, aunque sea de las baratas.
Si nos vamos a las maderas baratas la madera contrachapada no es mala
idea ya que es resiste a las humedades aunque con dos dedos de altura es
bastante gruesa para que incluso un trozo de aglomerado nos
sirva. Pese a que se corre el riesgo de que la parienta nos cape por
cutres ;)
En sitios con moqueta también es importante utilizar una base de madera
(las moquetas suelen ser fuentes de electricidad estática).
Por último si el PC va encajonado en el escritorio, toca vigilar que
quede bastante separación para que salga / entre el
aire, sobretodo en la parte trasera para que salga.
En breve más...


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