Y tampoco es que 10 días sea mucho (si no me equivoco desde Alemania)
pero ya ni me acordaba del KVM USB que
comenté
y hoy caígo en él, pienso que habrá que reclamar y resulta que ha
llegado justo antes de coger el telefóno.
Con ello espero volver a la normalidad y a trabajar con mi
equipo a la vez que juego con el otro y es que es increíble hasta que
punto el nivel de costumbre puede afectar negativamente. Pensaba que
sería cosa de interfaz entrada/salida o en otras palabras que en otros
equipos al no tener mi teclado + ratón + monitor en una posición
determinada era lo que creaba esa incomodidad. Pero no. Me equivoque.
Sabía que el proceso de adaptación que sufre un usuario al pasar de
Windows a GNU/Linux podía ser alto, pero ni punto de comparación de uno
de GNU/Linux a Windows: me estoy dando cuenta que cosas tan "estúpidas"
como la velocidad del teclado o la posición del navegador (que en
GNU/Linux tengo capado a 800x1024 para enfocar la vista en líneas cortas
y que no haya tanto salto de ojos) son tan diferentes que se hace hasta
incomodo. Y es que, entre otras cosas, llevo tanto tiempo escribiendo
que se me hace raro tener que volver a leer lo escrito para revisar las
"faltas de ortografía" provocadas por la diferencia de velocidad del
teclado.
Para mi GNU/Linux siempre ha sido como un lego: lo construyes a tu
gusto. Pensándolo fríamente si tuviera que "customizar" (toma patada al
diccionario, pudiendo usar personalizar =P) un equipo con Windows creo
que saldría corriendo ipsofacto.
Bueno, resumiendo: que mañana espero tenerlo todo montado finalmente y volver a mi ritmo diario de entradas y, sobretodo, a mi ritmo cercano a nulo de entradas personales.


Comentarios