Si hay algo inevitable en la vida es terminar encontrándote con algún
tontolhaba y si aplicamos esto a Internet es el pan de cada día. Por
ello cosas como las "amenazas" que recibe
caminante
se convierten en una apetitosa lectura de humor y gente con mucho tiempo
libre.
Por suerte ataques de verdad sólo he recibido una vez en mi
vida: allá en la prehistoria de las primeras ADSL en España con
Telefónica, instalaciones de 30.000ptas (180€) y router 3Com de 4
puertos por otras 30.000. Y el ataque no fue dirigido al sistema
operativo: fue dirigido a una vulnerabilidad conocida del propio router
junto a su correspondiente flasheo del firmware para destrozarlo.
Dos routers a tomar por eggs que diría Forges.
Realmente un cracker no es algo a tomarse a broma y según con quién te
topes es mejor directamente denunciarlo al primer intento de entrada,
pero piratillas de medio pelo como el que comenta Juanjo que al dejar por
escrito información de sitios relacionados (aunque sea indirectamente) a
él y de sus amenazas ya deja claro del pie que cojea y no precisamente
por llevar pata de palo) son justo lo contrario: un entretenimiento que
ofrece risas en general y alguna bisagra de la espalda rota a los menos
jóvenes.
Por cierto en tema de piratillas de palo toca recurrir a los clásicos como bitchecker conocido por toda Internet como el hacker que se borró su propio disco duro.


Comentarios