5 sencillas formas de ahorrar y ayudar al medio ambiente

Autor: Armonth | El lunes 15 de octubre del 2007 @ 10:00.

El 23 de agosto comenté mi inclusión en una iniciativa llamada "Blog Action Day" que proponia escribir hoy sobre el tema del medio ambiente.

Así pues aunque no sea la temática más habitual de SigT (¿lol?) voy a intentar buscarle el lado práctico a tener hábitos de ahorro, una de las mejores armas para ayudar al medio ambiente.

Ideas hay miles, por ello voy a proponer 5 pequeños consejos para ahorrar recursos y dinero ya que creo que una de las mejores formas de que alguien mueva el culo (sobretodo en España) es tocándole el bolsillo.

  1. Bebe agua del grifo y reutiliza las botellas. Si bien no en todos los sitios es posible (hay sitios donde el agua es horrorosa) si el agua del grifo sale buena ¿porqué no rellenar botellas de plástico?.

    Esto dicen que no es bueno hacerlo demasiado: el plástico con el tiempo y los cambios de temperatura puede desprender en el agua toxinas. Sin embargo sí se puede rellenar unas cuántas veces las botellas y solamente que una botella se reutilice 2 o 3 veces podemos reducir bastante el uso de plásticos (y las veces que bajamos al supermercado).

    No solo eso, el agua del grifo por norma suele ser más barata, incluso con impuestos, que la embotellada. Eso por no hablar de los que tengan la suerte de tener un pozo o los que usan una cisterna: agua potable a precio ridículo. Una carga de agua potable perfectamente apta para consumo humano puede llegar a rondar los 0.005€/litro.

  2. Utiliza un filtro de aire para el agua y ahorra en la medida de lo posible. Su coste ronda el euro por grifo. Se acoplan con un simple giro de muñecas al grifo y añaden aire al agua por lo que la sensación de humedad es similar y el gasto de agua menor. Son ideales para cosas como lavarse las manos.

    Luego ya podríamos añadir mil cosas para ahorrar agua: ducharse en lugar de bañarse, limpiarse los dientes con un vaso de agua en lugar de con el grifo abierto, etcétera. Pero si de ahorrar agua se trata, esta entrada se vuelve imprescindible.

  3. Luces de bajo consumo. Conozco algunas personas que, en mi opinión, son muy puñeteras con las luces de bajo consumo: parece ser que si son de baja calidad y por lo tanto tardan medio minuto en mostrar toda la luz que llegan a emitir ya son "inaceptables".

    Sin embargo una bombilla de bajo consumo aunque es más cara consume menos y su vida útil es mayor, calculando el coste de bombillas (que no de electricidad) de bajo consumo y normales en mi casa durante un año llegamos a la conclusión que entre bombillas fundidas y cambiadas por volverse negras nos sale igual cambiarlas todas por baja consumo una vez que ir cambiando cada año. Algunas no duran todo lo que prometen si no 2 o 3 años, otras están desde hace más. Pero en general compensa y el consumo de electricidad se nota.

    Una pregunta habitual en muchos foros y siempre me hago en este tema es porque todavía permiten la venta de bombillas incandescentes. Dejo aparte las bombillas tipo led que se empiezan a usar principalmente en iluminación urbana y semáforos pero no tienen mala pinta para un posible uso particular.

  4. Bolsas de tela en lugar de bolsas de plástico. Aunque todavía uso bolsas de plástico, cada vez va a menos: harto de que me cuelen bolsas de baja calidad que se rompen con solo mirarlas en varias tiendas, cuando hay que hacer alguna compra grande uso un par de bolsas de tela: mucho más resistentes, puedes cargar más peso y no terminas buscando una lata de albóndigas en el tubo de escape de un Seat Leon cañi tunning edition.

  5. Conducción eficiente y coches ecológicos. Mientras el transporte urbano no sea efectivo, cómodo y barato. O al menos "existente" fuera de las grandes ciudades y se limite el uso del coche dentro de la ciudad usar el coche será una necesidad aunque a algunos nos pese (y eso que tengo coche). Usar una bicicleta puede estar bien pero en muchos sitios es un peligro mayor que viajar a Irak con una camiseta insultando al profeta.

    Si usar el coche es una necesidad, ahorrar combustible conduciendo de forma eficiente puede ayudar tanto al medio ambiente como a nuestro bolsillo.

    Por último si vas a adquirir un coche "con cabeza" (abstenerse compradores de todoterrenos que "en realidad no son todoterrenos" para fardar) lo mejor es buscar, dentro de los que te gusten, el que menos consumo y menos emisiones de CO2 tenga.

    Actualmente la media de emisiones ronda los 160 gr/km pero en el 2008 ante la ley de emisiones que se pondrá en marcha los coches con niveles inferiores a 120 gr/km no tendrán que pagar un impuesto por emisiones mientras que los que ronden entre los 121 gr/km y 160 gr/km sí (un 4.75%) y los que superen los 160gr/km todavía más: un 9.75%. Por lo que si te pilla el toro antes de que adquieras un nuevo vehículo no es mala idea mirar esto.

Actualización: me dicen por correo que hay otro porcentaje (que desconocía): un ¡¡14.75%!! para los que superen los 200 gr/km (O_o)U.

Y bueno, en cierto modo veo ilógico mover 2 toneladas de chatarra para mover 75kg de carne humana de un sitio a otro, pero eso es otro tema y la solución al problema no parece nada fácil.

Otras soluciones que también ahorran electricidad y recursos es comprar los electrodomésticos que menos consumen (línea A+ en las neveras por ejemplo) lo cual incluye los equipos informáticos.

Otro truco que me gusta es sustituir las pilas normales por recargables. No dejas de gastar electricidad pero sí de generar pilas con componentes tóxicos. Además muy poca gente realmente se acuerda de los puntos de recogida: el reciclaje también es importante pero es ése gran desconocido...

Resumiendo que ideas hay muchísimas pero puntos sólo cinco ya que si no lo de "forma sencilla" no se cumple. Con el cuarto punto quizá no se ahorra mucho (dinero del bolsillo digo) y el quinto en mi caso tampoco ya que no cojo mucho el coche, pero si con los otros tres puntos no ahorro mínimo 500 o 1000 euros al año no me llamo Héctor }:-P.

La gente puede ser muy vaga, despistada y/o pasota por ello pienso que las campañas de concienciación basadas en cambiar hábitos lo tienen (desgraciadamente) muy mal. Los pequeños trucos que requieren poco esfuerzo y llevados a gran escala ahorran pueden dar mejores resultados que ésas campañas, aunque sólo sea por no esperar demasiado del género humano (aplicando aquel dicho que "quién no espera demasiado rara vez se decepciona").

PD: No he tocado temas de placas fotovoltaicas por no haber encontrado ningún estudio que realmente pueda demostrar que el balance de energía es positivo (que se genere más energía de la que se consume en su fabricación), además volvemos al punto de que no son trucos sencillos de hacer.

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